martes, 5 de marzo de 2019

Libro: La Sabiduría de Quetzalcóatl Libro: La Sabiduría de Quetzalcóatl

Libro: La Sabiduría de Quetzalcóatl

CAPÍTULO 7. QUETZALCÓATL Y EL DRAMA CÓSMICO

Capítulo 7. Quetzalcóatl y el Drama Cósmico
«Cuando estudiamos a Quetzalcóatl, descubrimos en él, el mismo Drama Cósmico de Jeshuá Ben Pandirá (Jesús, el Cristo). Quetzalcóatl, cargando con la cruz a cuestas, nos recuerda precisamente al mártir del calvario.»
[Samael Aun Weor. “Nuestro Señor Quetzalcóatl”]
Existe un drama muy hermoso en Quetzalcóatl que no pertenece al tiempo, un drama que hemos de vivir en nuestra existencia, en nuestro trabajo diario, en el taller o en la escuela; un drama que debe ser realizado en el sendero del hogar doméstico.
Este drama contiene la salida del Edén paradisiaco, aquí señalado como la lejana Tula. Por tanto, muestra la caída del ser humano en la degeneración y cómo puede levantarse de la tierra a través de una verdadera revolución interna.
En su obra diamantina, “La Doctrina Secreta de Anáhuac”, el Venerable Maestro Samael Aun Weor, la relata de manera magistral. Entresaquemos algunos párrafos místicos de este libro para ahondar en este drama cósmico.
«Dice la leyenda de los siglos que el señor Quetzalcóatl, en vísperas de su caída, decía: "Mis casas de ricas plumas, mis casas de caracoles, dicen que yo he de dejar."»
Quetzalcóatl [Códice Florentino]
Quetzalcóatl [Códice Florentino]
Las tradiciones más antiguas nos hablan de una caída o emanación de lo divinal, el origen de la vida, partiendo de aquello que no tiene nombre, ni límite alguno. Se trata del descenso de las esencias, chispas virginales o mónadas, de su salida de la felicidad absoluta, de las dimensiones superiores, y su ingreso al mundo tridimensional.
Luego se nos describe la misma caída edénica, cuando en la época Lemur (tercera raza de la Tierra) comimos ese fruto que se nos dijo: “No comeréis”. Es decir, cuando utilizamos la energía sexual en forma lujuriosa. Situación que repetimos, incesantemente, en nuestros días.

La Tentación

«Lleno entonces de alegría, mandó a traer a la reina, a la estera preciosa. -Id y traed con vosotros a la reina Quetzalpetatl (la Eva de la mitología hebraica), la que es deleite de mi vida, para que juntos bebamos, bebamos hasta embriagarnos. Fueron los pajes hasta el Palacio de Tlamachuayan y de allí a la reina trajeron. -Señora reina, hija mía, nos manda el rey Quetzalcóatl que te llevemos a él, quiere que con él goces. Ella les responde: -Iré.»
Tradiciones tanto del norte, como del sur, del este y del oeste, hablan de la tentación como preámbulo a la caída o involución del ser humano, como quiera que la belleza se manifiesta en el eterno femenino, la tentación, generalmente, está simbolizada por una mujer: Eva en la mitología hebraica, Kundry en el Parsifal de Richard Wagner y, por supuesto, Quetzalpetatl que es la reina protagonista del drama de nuestro señor Quetzalcóatl. Escrito está que la tentación es fuego, pero si llegáramos a triunfar sobre ella, entonces podría venir la luz y, en consecuencia, el desarrollo de virtudes, poderes, facultades, etc.
«Cuando Quetzalpetatl llega, va a sentarse junto al rey; le dieron de beber cuatro veces y la quinta en honor de su grandeza. Y cuando estuvo embriagada comenzaron a cantar los magos y se levantó titubeante el mismo rey Quetzalcóatl y le dijo a la princesa en medio de cantos: -Esposa, gocemos bebiendo de este licor. (Se refiere al licor de la lujuria.)»
La bebida para embriagarse, en la tradición mexicana, es el pulque, es la fermentación del aguamiel, líquido que se extrae del maguey (fique, agave o cabuya). Si bien, el emborracharse es un delito grave, ya que es el origen, en la actualidad, de tantos accidentes, violencia intrafamiliar, asesinatos, robos, violaciones y demás; en realidad, no sólo se trata de mostrar crudamente este error, sino que envuelve uno más grande, que hace referencia a la embriaguez que produce la pasión sexual.
La lujuria, al igual que la embriaguez con bebidas alcohólicas, nos nubla el razonamiento, ya que no sabemos nada acerca de la familia, del decoro, del ejemplo, de las buenas costumbres y de los buenos propósitos. Por tanto, no entendemos nada, sólo se acrecienta el deseo de satisfacción.
«Como estaban embriagados nada hablaban ya en razón. (El lujurioso no entiende razones.) Ya no hizo el rey penitencia, ya no fue al baño ritual, tampoco fue a orar al templo. Al fin el sueño les rinde. Y al despertar otro día, los dos se pusieron tristes, se les oprimió el corazón. (En la mitología hebraica se dice que Adam y Eva también se pusieron muy tristes después de haber comido del fruto prohibido y fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos, entonces cosieron hojas de higuera y se hicieron delantales.)»
Interesante esta parte del drama, ya que toca el punto esencial que es la caída edénica, el comer del fruto prohibido. Esta falta la cometemos, incesantemente, hoy en día, sin darnos cuenta y es el origen de tantas tragedias en el mundo, no sabemos que la raíz, de tanta problemática actual, está en el mal uso de las energías creadoras.
La energía sexual es tan poderosa, que tiene el poder de la creación. Si tenemos en cuenta eso, lograremos tomar conciencia de que es la energía más poderosa del universo; a pesar de ello, la utilizamos equivocadamente, la derrochamos en la búsqueda de satisfacer nuestras pasiones. Hace 18 millones de años, en la época de la raza Lemur, comimos el fruto prohibido, pero, incesantemente, una y otra vez, bebemos el pulque de la pasión, nos embriagamos con el licor de la lujuria y el resultado es el desarrollo desmesurado del ego animal.

El verdadero arrepentimiento

Quetzalcóatl en una escena de auto sacrificio [Códice Florentino]
Quetzalcóatl en una escena de auto sacrificio [Códice Florentino]
«Dijo entonces Quetzalcóatl: -Me he embriagado, he delinquido. Nada podrá ya quitar la mancha que he echado en mí. Entonces con sus guardianes se puso a cantar un canto. A la multitud que esperaba afuera, se le hizo esperar más. Mortificado, lloroso, lleno de pena y angustia, al ver que sus malos hechos eran conocidos ya y sin que nadie lo consolara, ante su Dios se puso a llorar.»
Son extraordinarias las enseñanzas, colocadas magistralmente, en estos diálogos esotéricos. Todos los seres humanos, que habitamos actualmente el mundo, hemos delinquido, ya que el sólo hecho de estar viviendo aquí, en un mundo tan conflictivo, tiene que tener una causa y la encontramos, indudablemente, en el haber comido del fruto que se nos dijo que no comiéramos.
Más raros son los que logran captar que si vivimos en un mundo tan lleno de odio, problemas, tragedias, contaminación, crisis, guerras, etc., es porque nosotros en el interior llevamos todas las causas, porque somos los que originamos cada problema en el mundo.
Así, Quetzalcóatl, con esas palabras, nos llama al arrepentimiento, a que reconozcamos por experiencia directa que en nosotros está el origen del mal. Esto es, realmente, muy difícil, ya que solemos culpar a los demás de nuestros problemas, bien sea a nuestros padres, al gobierno, a la pareja y hasta los hijos.
Es una tarea muy grande, ya que pocos son capaces de verse tal cual son y, además, es muy fácil caer en el auto engaño. Es por eso que pensamos de sí mismos lo mejor y eso impide que podamos cambiar. Si ya estamos bien, ¿por qué habríamos de cambiar?
Así que la tarea que propone Quetzalcóatl es descomunal, ya que es sólo para auténticos valientes. Se hace necesario dirigir nuestra atención hacia dentro, en nuestro diario vivir, en las cosas comunes de la vida, y descubrir nuestros errores psicológicos.
Ése sería el comienzo del camino, no se trata de decir: “Estoy lleno de defectos”, eso sería algo mecánico, se trata más bien de descubrirlo en el campo de los hechos, identificar nuestros errores, saber del daño que hacemos a los demás, de lo egoístas que somos, de la vanidad que manifestamos, de la lujuria que cargamos, etc.

Salida de Tula

«La huida de Quetzalcóatl, su salida misteriosa de la Tula paradisíaca, resulta ciertamente insólita, inusitada...»
Zona Arqueológica de Tula [Foto: Ismael Moreno]
Zona Arqueológica de Tula [Foto: Ismael Moreno]
La salida de Quetzalcóatl de Tula es el equivalente a la salida del Edén. Ya que, asombrosamente, Tula es, como nos describe Don Mario Roso de Luna, la isla de tule, que hace referencia a la cuarta dimensión.
El ser humano, cuando no había comido del fruto prohibido, vivía feliz en los mundos de las “Mil y Una Noche”, en los Campos Elíseos, entonces no existía el ego, no había guerras, ni hambres, ni delito alguno.
Comer del fruto prohibido, según la biblia; beber del pulque, según las tradiciones mexicanas, es el mismo error. La consecuencia de ello es salir de la cuarta dimensión, pues no puede vivir ahí gente con ego, por lo tanto: "Y lo sacó Jehová del huerto del Edén, para que labrase la tierra de que fue tomado". "Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto del Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del Árbol de la Vida". (Génesis 3, 23-24)

La caída y pérdida de poderes

«Dicen que entonces quemó todas sus casas de oro y plata y de conchas rojas y todos los primores del arte tolteca. Obras de arte maravillosas, obras de arte preciosas y bellas, todo lo enterró, todo lo dejó escondido allá en lugares secretos, o dentro de las montañas o dentro de los barrancos. Riquísimo tesoro inagotable que posteriormente hubo de buscar y hallar. Riqueza esotérica escondida entre las entrañas de la tierra.»
Cuando el ser humano goza del estado paradisiaco tiene facultades maravillosas como la clarividencia, polividencia, intuición, recuerdo de sus vidas anteriores, clariaudiencia (el poder escuchar lo que existe en los mundos superiores), poder sobre los cuatro elementos de la naturaleza, etc., al igual que extraordinarios valores del Ser como la fraternidad, la comprensión, la tolerancia, el amor, etc.
Éstos son el verdadero tesoro de Quetzalcóatl, que él perdió cuando bebió del licor de la pasión. Por tanto, cuando el ser humano cae en la tentación, abusa de la energía que lo trajo a la vida, pierde todos sus poderes y todas sus facultades trascendentales.
Entre los alquimistas se le llama reducción metálica, una de las frases alquimistas para alegorizar esto es: “Disolver la piedra en día sábado”; sábado se relaciona con el planeta Saturno, y este planeta rige la muerte; la piedra es la Piedra Filosofal, el tesoro de los tesoros, disolver la piedra es la pérdida de todos los poderes.
Al salir del Edén, todos los seres humanos hemos dejado ese tesoro de Quetzalcóatl escondido en las entrañas del mundo. Ahí está en estado latente, esperando que lo rescatemos, que lo recobremos, que lo desenterremos. Es decir, en las profundidades de sí mismos.

Árbol de la Vejez

«Ante el Árbol de la Vejez, el señor vio su faz, y lleno de infinito dolor dijo: “Viejo soy.”»
Ancianos [MAX]
Ancianos [MAX]
Una vez que se ha producido la caída, y hemos perdido todos los poderes, así como todas las virtudes, entonces empieza, al igual que Quetzalcóatl, nuestro peregrinar. Esto quiere decir, que nos encadenamos a la Rueda del Samsara, esa rueda de nacimientos y muertes, vagando de existencia en existencia, cometiendo delitos, alimentando el ego, adulterando, mintiendo, robando, etc.
Así, vamos sin rumbo, lejos de la sabiduría hermética, lejos muy lejos de la gnosis. Lamentablemente, en cada existencia, a diferencia de lo que se cree, que vamos evolucionando cada vez más, surge todo lo contrario, ya que nos sumergimos en espiras cada vez más bajas, alejándonos del Padre interior.
Por eso, Quetzalcóatl, ante el árbol de la vejez, se da cuenta que ha envejecido, que anda por rumbos desconocidos, que ha perdido el camino. De mismo modo, debemos hacer en nuestra vida profundas revaloraciones, darnos cuenta que nos es correcto el camino que transitamos, que si bien con el dinero podemos tener pan, abrigo y refugio, éste no es el fin de la vida, es tan sólo un medio.
El darse cuenta de que estamos viejos, es esa lucecita de la conciencia, por allá en las tinieblas pavorosas de nuestro universo interior, que nos llama a retomar el camino interior.

Trabajo con la Piedra

«Llegó otra vez a otro sitio y se puso a descansar, se sentó sobre una piedra y en ella apoyó las manos. Se quedó mirando a Tula y con esto se echó a llorar. Lloraba con grandes sollozos, doble hilo de gotas cual granizo escurrían. Por su semblante rodaron las gotas y con sus lágrimas la roca perforó. Las gotas de su llanto que caían la piedra misma taladraron. Las manos que en la roca había apoyado, bien impresas quedaron en la roca, cual si la roca fuera de lodo y en ella imprimiera sus manos. Igualmente, sus posaderas, en la piedra en que estaba sentado bien marcadas e impresas quedaron. Aún se miran los huecos de sus manos allá donde se llama Temacpalco.»
Personaje llorando, asociado a Quetzalcóatl, pues en su tocado lleva la fecha Uno-Caña [MAX]
Personaje llorando, asociado a Quetzalcóatl, pues en su tocado lleva la fecha Uno-Caña [MAX]
En este transitar, de existencia en existencia, hemos tomado distintos caminos, pero ninguno nos ha llevado a la felicidad. Quizás nos hemos vuelto vegetarianos, practiquemos yoga o ejercitemos la filantropía. Posiblemente, además, abracemos variadas religiones, sectas, grupos místicos, etc., e, incluso, podemos ingresar a algún monasterio, desarrollando alguna virtud o algún poder, pero, en definitiva, no hemos logrado nuestra auto realización íntima.
Pero, por fin, en alguna de esas tantas existencias, se nos presenta el camino interior, ese camino está basado en la piedra, esa misma que es piedra de tropiezo y roca de escándalo, esa piedra, o Pedro, en el cual el mismo maestro Jesús dijera que en ella edificaría su iglesia.
En esa piedra subyace la electricidad trascendente sexual, que tanto puede esclavizarnos como redimirnos, esa piedra es la energía sexual. Puede usarse para desarrollar las pasiones más bestiales y animales o puede transformarnos radicalmente.
Pero, primero, hay que dejar de practicar el infrasexualismo. Se debe llorar en la roca arrepentidos, tenemos que liberarnos de la pornografía, el adulterio, las bajas pasiones animales, la lujuria y ver en la piedra (el sexo) algo sagrado, tal como lo vieran en la India milenaria, y en la misma forma en que fuera venerado en los misterios griegos de Eleusis y en los patios empedrados de México.

El encuentro del camino interior

«Dicen que el bendito, después de haber sufrido mucho, llegó a un sitio que se llama Puente de Piedra. "Agua hay en este lugar (el Ens Seminis), agua que se alza brotando, agua que se extiende y difunde."»
Una vez que se ha llorado en la piedra, es decir, que nos hemos arrepentido y alejado de la práctica del infrasexualismo, es entonces, que podemos y debemos transmutar esas fuerzas creadoras.
Es necesario saber que en la India milenaria se habla de dos cordones a través de los cuales es posible transmutar la energía creadora, les llaman: Idá y Pingalá. En la mitología los alegorizan con las dos serpientes del caduceo de Mercurio, pues se enroscan en la médula espinal. Tal símbolo está presente entre los aztecas, egipcios, incas y mayas. Ahora bien, los cordones pertenecen a la anatomía oculta, no son físicos, sino tetradimensionales.
Cuando uno imprime un shock en esa agua primordial, depositada en nuestras glándulas sexuales, entonces puede ascender, brotar, extenderse y difundirse por todo el sistema maravilloso que existe en el interior del ser humano.
«El bienaventurado volvió al camino que otrora había abandonado. Dicen que desgajó una roca e hizo un puente y por él pasó a la otra orilla. Así fue como el gran Avatara de los aztecas reanudó su camino y llegó a un sitio que se llama "Agua de Serpientes".»
Quetzalcóatl en su baño ritual [Códice Florentino]
Quetzalcóatl en su baño ritual [Códice Florentino]
En estas misteriosas líneas se habla, prácticamente, en el mismo lenguaje de los alquimistas como Nicolás Flamel o Raimundo Lulio. Del mismo modo, cuando se trabaja tenazmente con la piedra, cuando se aprende a amar de verdad, a cultivar los misterios del amor en el matrimonio, cuando se aprende a ver en la pareja la senda misma de la auto realización, estamos trabajando en la alquimia.
Cuando uno aprende a respetar las cosas sagradas del matrimonio y transforma su energía sexual en niveles superiores, a manera de las octavas musicales, es posible dar forma a cuerpos de tipo superior, a los cuerpos existenciales superiores del Ser, para que nuestro Padre que está en secreto pueda manifestarse.

Ataque de los Magos Negros

«Inútilmente intentan los tenebrosos hacer que el Bendito regrese al pasado pecaminoso. -De ningún modo me es ahora posible regresar -responde el señor-, debo irme. -¿Dónde irás Quetzalcóatl? -Voy -les dijo- a la Tierra del color rojo, voy a adquirir saber. Ellos le dicen: -¿Y allí qué harás? -Yo voy llamado, el Sol me llama. -Muy bien está, deja entonces la cultura tolteca.»
El Sol es el símbolo de la divinidad, que en el ser humano es el Padre que está en secreto. Ahora bien, siempre nos ha llamado a regresar a él, hemos emanado de él y nuestra verdadera misión aquí, en este mundo, es regresar a él, ser uno con él.
En estos instantes es una realidad que nos encontramos muy lejos del Padre que está en secreto, pues nos hemos manchado con los miles de defectos que hemos creado a lo largo de las existencias.
«Y el bendito arrojó al agua sus bienes materiales -las cosas ilusorias de este mundo-, sus collares de gemas que al momento se hundieron. Desde aquel tiempo se llama aquel lugar "Agua de ricos joyeles".»
Muchos pensamos que se refiere a abandonar las cosas materiales, pero, en realidad, es una tarea mucho más difícil, pues vivimos en un mundo ilusorio, donde tenemos miles de actividades vanas, que no tienen ningún sentido real, aunque les otorguemos demasiada importancia.
Descubrir tales cosas ilusorias, que aparentemente son tan importantes, es una labor que debemos iniciar. Podemos, por ejemplo, estar muy apegados a un título académico, si bien no es un crimen estudiar, lo que sí es un delito es creerse superior a los demás por tal motivo y actuar con auto importancia y auto suficiencia ante los demás, tratándolos como si existiera gente de primera y segunda clase. Por tal motivo, éstas son cosas de las que debemos liberarnos a través de la comprensión profunda.
Lo mismo sucede cuando uno llega a tener, por tal o cual motivo, mucho dinero, el prestigio de un apellido o las experiencias que nos da la vida. Como podemos observar, son muchas las ilusiones que nos mantienen encadenados al dolor.
«Avanza un punto más, llega a otro sitio que se llama “Lugar en donde duermen”. (El Orco de los clásicos, el Limbus de los cristianos, aquí y allá el sueño de la conciencia en este valle de lágrimas.)»
El estado en el que se encuentra la humanidad actual es el de un sueño profundo de la conciencia. Vivimos en un estado de coma, como si fuéramos zombis, soñamos en el futuro y en el pasado. Si somos soldados, nuestro sueño es ganar grados y grados para ser, algún día, un general. Si tenemos hijos, soñamos que algún día serán gente importante, con mucho dinero y exitosos.
Vamos por las calles de la ciudad sumergidos en un sueño profundo, pensando en los problemas del trabajo, del estudio o de la casa. No somos conscientes de que vamos manejando o caminando, estamos en un estado de hipnotismo. En ese estado nos encontramos vida tras vida, sin cambiar…
«Allí sale a su encuentro un adepto de la mano izquierda y le dice: -¿Adónde vas? El Bendito contestó: -Voy a la tierra del color rojo, voy a adquirir Sabiduría. -Muy bien, bebe este vino del olvido, yo he venido a traerlo para ti. -No, no puedo, ni siquiera puedo un poco gustar. -De fuerza habrás de beber. Tampoco yo puedo dejarte pasar ni permito que sigas tu camino sin que bebas. Yo tengo que hacerte beber y aún embriagarte. ¡Bebe pues! Entonces Quetzalcóatl con una caña -pues era un Bodhisattva caído- bebió vino.»
Ofreciendo a Quetzalcóatl una bebida embriagante [Códice Florentino]
Ofreciendo a Quetzalcóatl una bebida embriagante [Códice Florentino]
Uno piensa que los ataques de magia negra son como encajar agujas en un muñeco o cosas por el estilo, hasta nos imaginamos a un ser oscuro, tenebroso; si es mujer, casi que la vemos con un caldero sobre un fuego, con un sombrero negro y echando ancas de rana y polvos de panteón. Mas la magia negra está mucho más cerca de lo que imaginamos, de hecho, se mezcla en muchas de las actividades cotidianas.
Magia negra existe cuando vamos a un bar, cabaret o centro nocturno y nos dejamos seducir por las miradas hechiceras de personas que asisten a estos centros, conduciéndonos, de esta manera, a realizar conductas equivocadas de tipo sexual.
Magia negra hay en muchos aspectos de la cultura actual, que vemos con buenos ojos, cuando son totalmente tenebrosos, pero a fuerza de tanta publicidad en los medios de comunicación, es que se nos hacen tan normales. Por ejemplo, eso de lanzar una bomba atómica a un pueblo indefenso, donde hay miles de niños inocentes, mujeres y ancianos, es un verdadero acto de magia negra, con el buen visto de todos.
Magia negra existe cuando coaccionamos la voluntad del prójimo y, aún con muy buenas intenciones, impedimos que sean libres, imponiendo nuestra voluntad, creyendo que hacemos el bien. Son miles de formas que, actualmente, nos llevan al abismo de la magia negra y esto, desde luego, nos conduce al sueño de la conciencia.
«Y una vez que hubo bebido, cayó rendido del camino, comenzó a roncar en su sueño (durante muchas reencarnaciones, pasando por indecibles amarguras) y su ronquido se oía resonar desde muy lejos, cuando al fin (despertó conciencia nuevamente) miraba a un lado y a otro, se miraba a sí mismo y se alisaba el cabello. De esta razón el nombre de aquel sitio: Lugar en donde duermen.»
Quetzalcóatl dormido por embriagarse [Códice Florentino]
Quetzalcóatl dormido por embriagarse [Códice Florentino]
En las diferentes existencias, a veces, hemos encontrado el camino, pero nos hace falta voluntad para seguirlo y, en muchas ocasiones, volvemos a sumergirnos en el sueño profundo de la conciencia.
Pero estamos ante un momento importantísimo de la existencia; así como Quetzalcóatl despertó del sueño, nosotros, de igual manera, tenemos la oportunidad de emanciparnos también. Por tanto, debemos lanzarnos al campo de batalla de la vida y despertar conciencia, dejar el estado de sonámbulo en que nos encontramos.

Trabajo con la muerte del Yo

«De nuevo emprendió el viaje, llegó a la cima que está entre el Monte Humeante que simboliza al Lingam y a la Mujer Blanca que simboliza al Yoni- y allí, sobre él y sobre sus acompañantes que consigo llevaba, sus bufones, sus tullidos -sus agregados psíquicos o elementos inhumanos-, cayó la nieve y todos congelados se quedaron muertos.»
Uno de los trabajos indispensables, en el camino interior, es descubrir, estudiar y dar muerte a los distintos defectos psicológicos. Para ello, es indispensable conocer y practicar toda una serie de enseñanzas gnósticas, como es la auto observación psicológica (para descubrir y estudiar el ego), la meditación en la muerte del yo (para comprender a fondo sus mecanismos), la transformación de impresiones (para no alimentar más el ego), etc., impartidas sabiamente por el maestro Samael Aun Weor en sus libros: Psicología Revolucionaria, La Gran Rebelión y Revolución de la Dialéctica.
Estas técnicas son formidables, muy necesarias y efectivas, pero deben ser complementadas con la sabia canalización de nuestras energías sexuales para poder destruir radicalmente cualquier defecto psicológico. El maestro Samael Aun Weor detalla todo este proceso en su libro de Misterio del Áureo Florecer, pero Quetzalcóatl nos lo enseña en esta parte de su drama.
Dos volcanes se encuentran en el Valle de México como guardianes milenarios, uno de ellos se le llama “La Mujer Dormida” (Iztaccíhuatl), emblema indiscutible de la fuerza maravillosa que existe en la mujer; el otro volcán es el “Cerro que Humea” (Popocatépetl), representación de la fuerza extraordinaria que tiene el varón.
“La Mujer Dormida” (Iztaccíhuatl), “Cerro que Humea” (Popocatépetl), [Códice Zouche-Nuttall]
“La Mujer Dormida” (Iztaccíhuatl), “Cerro que Humea” (Popocatépetl), [Códice Zouche-Nuttall]
Los tullidos y los bufones son los miles de defectos psicológicos, nuestros acompañantes milenarios que vida tras vida alimentamos. Son el conjunto de defectos psicológicos como el orgullo, la pereza, la gula, la envidia, la vanidad, la auto importancia, el engreimiento, los miedos, las pasiones animales, la codicia, la lujuria, etc.
Cuando, a través de la auto observación psicológica, la transformación de impresiones y la meditación profunda, comprendemos totalmente un defecto, podremos, entonces, dirigir el fuego sagrado, que se produce cuando el hombre y la mujer se unen, para desintegrarlo radicalmente. Cada defecto eliminado es una virtud obtenida, un poder, un don.
«Largamente lloró y de su pecho lanzaba hondos suspiros.»
El trabajo en la magia del amor debe ser un trabajo intenso y constante, combinado con las emociones puras y la más alta espiritualidad. Parece extraño que se hable de unir el anhelo espiritual con las fuerzas que nos trajeron al tapete de la existencia, pero así lo vemos ilustrado tanto en la India, como entre los mayas.
Vemos, entre las más antiguas culturas, templos dedicados a la mujer y al amor; lo anterior, es lo que nos hace reflexionar acerca de esta parte del drama de Quetzalcóatl. Es importante que dejemos de ver las cosas que son sagradas con morbosidad, para verlas como deben ser. Es obvio que si la divinidad nos creó a través de la sexualidad, ésta debe ser sagrada.

Las Tres Montañas

«Fijó la vista en la Montaña Matizada -la Montaña de la Resurrección- y a ella se encaminó. Por todas partes iba haciendo prodigios y dejando señales maravillosas de su paso. (Como otrora los hiciera el gran Kabir Jesús en la Tierra Santa.)»
El trabajo que se habrá de realizar está simbolizado en tres montañas: la de la iniciación, la de la resurrección y la de la ascensión, que no es otra cosa que el trabajo representado en el drama de Jesucristo.
Todo el trabajo que se representa con la muerte de sus tullidos y sus bufones (la muerte de los egos), así como la construcción del puente de piedra (la creación de los cuerpos solares), marca la primera montaña realizada.
Por eso, cuando se dice que fijó su vista en la montaña matizada, nos habla de continuar con trabajos superiores, trascendentales, como diciendo: “El trabajo es muy largo, no te sientas un ser superior, pon los pies en la tierra y comienza a trabajar en ti mismo”.
«Al llegar a la playa, hizo una armazón de serpientes -pues había logrado el desarrollo completo de los siete grados de poder del fuego- y una vez formada -completa- se sentó sobre ella y se sirvió de ella como de un barco.»
Serpiente Emplumada (MNA)
Serpiente Emplumada (MNA)
Son siete fuegos sagrados los que se deben desarrollar, el iniciado que logra el despertar de esos siete fuegos, logra la misma hazaña de Quetzalcóatl, ya que forma ese armazón de serpientes, para ir al mar, o caos micro cósmico, de las aguas creadoras del primer instante, que nos relatan los génesis de todo el mundo.
El gran maestro Buda nos representa este mismo proceso, cuando estando bajo el árbol del Bodhi, buscando la iluminación, meditaba, incesantemente, durante muchos días, pero acaeció una terrible tormenta que amenazaba ahogarlo y, entonces, de las raíces del árbol, surgió el rey de las serpientes, quien se enroscó, protegiendo al Buda, para salvarlo.
La Madre Divina, la cual cada ser humano tiene la suya propia, es la única capaz de desintegrar los elementos psicológicos indeseables que llevamos dentro. Ella sólo puede desintegrarlos cuando los hemos comprendido debidamente. Pero su máximo poder se encuentra cuando uno aprende a manejar esas aguas de la vida.

Tierra de Color Rojo

«El bendito señor Quetzalcóatl se fue alejando, se deslizó en las aguas -espermáticas del primer instante- y nadie sabe cómo llegó al lugar del color rojo.»
Así como Quetzalcóatl encamina su rumbo, a la tierra de color rojo, para adquirir saber, del mismo modo, nos toca a nosotros imitarlo. En el drama cósmico del maestro Jesús se puede encontrar el mismo mensaje; tres reyes magos van a adorarlo, se refiere a los primeros tres colores de la alquimia medieval: el negro, el blanco y el amarillo; el cuarto color es el púrpura o rojo con el cual es enterrado.
Son los mismos colores del maíz azteca y los similares cuatro colores de los caminos en el Popol Vuh. La alquimia los simboliza con el cuervo negro, la paloma blanca, el águila amarilla y el faisán rojo.
Quienes comienzan el trabajo, realmente, están trabajando con el color negro, pues estamos llenos de pasiones animales bestiales. Si se logra erradicar de nuestra naturaleza los distintos elementos psicológicos indeseables se va ganando la paloma blanca. Más tarde, si se persevera en una purificación constante, se lograría ganarse el águila amarilla. Por último, podría coronarse con el color rojo.
Dirigirse a la tierra de color rojo es, entonces, encaminarse de regreso a nuestro origen, reintegrarse con la divinidad. Hacerse uno con su real Ser, convertirse en la estrella de la mañana, tal como lo hiciera Quetzalcóatl.
«Dicen que entonces se vio en las aguas como en un espejo (el espejo de la alquimia). Su rostro era hermoso otra vez (regresó al paraíso perdido). Se atavió con los más bellos ropajes y habiendo encendido una hoguera, en ella se arrojó (el fuego sexual acabó totalmente con su Yo psicológico no quedando ni sus cenizas). Y las aves de ricos plumajes (las aves del espíritu) vinieron a ver cómo ardía: el pechirrojo, el ave de color de turquesa, el ave tornasol, el ave roja y azul, la de amarillo dorado y mil aves preciosas más.»
Quetzalcóatl. [Códice Borgia]
Quetzalcóatl. [Códice Borgia]
Quetzalcóatl tiene que descender al abismo, por los huesos de sus antepasados, pues no existe subida, si primero no existe una bajada, hay que humillarse para poder trascender, esa es la ley.
«Cuando la hoguera cesó de arder (consumada la Gran Obra), se alzó su corazón y hasta los cielos llegó. Allí se mudó en estrella, y esa estrella es el Lucero del alba y del crepúsculo. Antes había bajado al reino de los muertos y tras siete días de estar allí, subió mudado en astro.»
Siempre se ha asociado a Venus con Quetzalcóatl, son una sola cosa, pues Venus representa el amor. El lucero del alba y del crepúsculo es el significado de ser uno con la fuerza maravillosa del amor, de haber finalizado el trabajo de la auto realización.
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Nota: Para estudiar el drama de Quetzalcóatl con una explicación a nivel de estudiantes gnósticos avanzados, favor de leer el libro: La Doctrina Secreta de Anáhuac. Capítulo 9 “La Cruz de San Andrés”

La Revolución de la Meditación

La Revolución de la Meditación

La técnica de la meditación nos permite llegar hasta las alturas de la iluminación y de la revolución de la dialéctica.
Matthieu Merian. Tabula Smaragdina (Emerald Tablet). Opus Medico-Chymicum. 1618.

Matthieu Merian. Tabula Smaragdina (Emerald Tablet). Opus Medico-Chymicum. 1618.
La Revolución de la Dialéctica busca la integración de todos los valores del ser humano, ya que estos valores están dispersos en la multiplicidad del ego.  En estos tiempos se hace necesaria la auto-dialéctica y una nueva educación.
Lo fundamental en la vida es realmente llegar a conocernos a sí mismos: ¿Quiénes somos?, ¿De dónde venimos?, ¿Para dónde vamos?, ¿Cuál es el objeto de la existencia?...
Conocerse a sí mismo es básico, todos creemos conocernos a sí mismos y sin embargo no es así, el conocimiento que tenemos sobre uno mismo, es erróneo debido a las múltiples facetas que tiene el ego, si queremos auto-conocernos es necesario realizar incesantemente la práctica de la auto-observación y vivir de momento en momento, con la finalidad de conocernos tal y cual somos realmente.
En las diversas circunstancias de la existencia es donde podemos extraer el material psíquico para el despertar de la consciencia. En relación con las personas, ya sea en nuestro trabajo, en el hogar, con los familiares, en la calle, etc., los defectos que traemos escondidos afloran espontáneamente y si nos encontramos en estado de alertas y vigilantes podemos descubrirlos, para posteriormente llevarlos a la meditación y comprenderlos en todos los niveles de la mente.
La Esencia (el material psíquico para crear alma) se halla siempre embotellada en la lucha de las antítesis, más cuando la batalla termina y la quietud y el silencio mental son absolutos, la esencia se libera y puede experimentar la verdad: Ver, oír y palpar las grandes realidades cósmicas y naturales.
La razón divide a la mente entre los opuestos, los conceptos antitéticos la convierten en un campo de batalla, una mente dividida es un instrumento inútil, necesitamos una mente unitotal, una mente como un espejo donde se reflejen las cosas y fenómenos tal y cual son realmente. Una mente fraccionada no puede servirle de vehículo al Ser y cuando no sirve al Ser, sirve al ego. Nuestra mente debe volverse cada vez más dúctil, elástica y más perceptiva.
En dinámica mental urge hacernos conscientes de nuestros procesos mentales, debemos vivir el momento sin detenernos en ningún lugar, ni en ningún objeto, lo cual debe entenderse como mantener un estado de vigilia permanente y ubicarnos en el lugar y espacio presente, sin pasado ni futuro.
Observando a cada momento, profunda y serenamente nuestro pensar, sentir, actuar y reaccionar, encontraremos el material psíquico para trabajar sobre sí mismos, defecto descubierto debe ser primero observado y luego comprendido por medio del análisis a través de la meditación profunda, debemos comprender que nuestra mente está fraccionada en los pares de opuestos, por ejemplo: el éxito y el fracaso, luz y tinieblas, la verdad y la mentira, el valor y la cobardía, etc., debemos examinar los dos polos de cada forma mental que llegue a la mente, solo mediante el estudio del par de opuestos llegamos a la síntesis.
Buda nos menciona que el camino a la iluminación se encuentra en el punto medio entre todos los opuestos.
Toda esta técnica resume dos principios:
1.- Profunda reflexión.
2.- Tremenda serenidad.
Este estudio de la mente es llamada Pratyahara y en síntesis consiste en reunir las fuerzas de la mente que han estado dispersas, llevarlas hacia adentro, hacia el centro y así, preparar la mente para la concentración y meditación.

Práctica

Posición o postura: El estudiante gnóstico puede practicar sentado o acostado, con la columna espinal recta.

Relajación del cuerpo físico

Pasará luego a relajar el cuerpo físico aflojando bien los músculos, puede ser concentrado en su respiración, al exhalar vaya relajando cada parte de su cuerpo de la cabeza a los pies, tratando de no desviarse de su propósito, si la mente divaga, regrese consciente a su respiración, vuelva a lo que ocurre en ese momento.

Relajación Mental

Cuando su cuerpo físico se encuentre completamente relajado continúe con la relajación mental, observe sus pensamientos, deseos, preocupaciones, recuerdos, etc., estúdielos para saber su origen, así conocerá como trabaja su ego, comprenda cada defecto que llegue a su mente.

Concentración

El siguiente paso es la concentración, fijar la mente en una sola (el objeto de nuestra meditación), ya desaparecidas las actividades mentales entramos a un estado de tranquilidad mental donde desaparecen las sensaciones, ya sean de alegría como de tristeza, de bienestar o incomodidad, etc., este estado surge del fondo de la consciencia.

Meditación profunda

Cada imagen, todo pensamiento, recuerdo o preocupación que llegue a la mente, debe ser estudiado, analizado, recordar que todo tiene dos polos: el positivo y el negativo y de ese estudio sacar la síntesis, por ejemplo: si surge la ira, el odio, la venganza, vamos a tratar de comprender, de ver su antítesis que es la tranquilidad, la calma, el amor; descubrir lo que tiene de verdad uno y otro opuesto hasta llegar a la síntesis, a la sabiduría. La ira nos enferma, crea conflictos, nos crea karma, recurrencias, traumas, fobias, miseria, pero lo más importante es que tiene encarcelada a nuestra consciencia, entonces, ¿Por qué no comprenderla y eliminarla?

Eliminación

Autor: Gustave Dore. Año: 1868. Nombre: "David Slays Goliath".

Autor: Gustave Dore. Año: 1868. Nombre: "David Slays Goliath".
Defecto comprendido debe ser llevado a la eliminación por nuestra divina madre interior, ella es la única capaz de dar muerte a los defectos psicológicos, debemos pedirle de corazón y con devoción, su desintegración y finalmente agradecer el trabajo realizado.
La meditación debe practicarse en forma constante y tomar en cuenta que es un proceso largo que requiere de paciencia, voluntad y tenacidad.
Nos dice el Bhagavad Guita: ” tu deber es trabajar, no cosechar los frutos del trabajo, no trates de alcanzar premios por lo que haces, pero tampoco te inclines hacia la pereza, se indiferente ante el fracaso y el éxito, este equilibrio es el Yoga”…
Enviado por: Instructora: María Guadalupe Licea Rivera. San Luis Potosí, S.L.P.

“Quien no sabe meditar es superficial, jamás podrá disolver el ego, será siempre un leño impotente entre el furioso mar de la vida.” Samael Aun Weor.

¿Por qué es tan importante el Glifo “9 Ojo de Reptil”, que nos dice?

¿Por qué es tan importante el Glifo “9 Ojo de Reptil”, que nos dice?

Respuesta del V.M. Samael Aun Weor

El descenso a la Novena Esfera, fue en las antiguas grandes civilizaciones que nos han precedido en el curso de la historia, la prueba máxima para la suprema dignidad del Hierofante; Hermes, Budha, Jesús, Dante, Zoroastro, etc., y muchos otros grandes Maestros tuvieron que pasar por esa difícil prueba. Samael Aun Weor.

Respuesta del Libro: La Sabiduría de Quetzalcóatl

El glifo 9 “Ojo de Reptil” aparece repetidas veces adornando el templo, entregando a la humanidad una enseñanza trascendental. El nueve es la iniciación, el ermitaño, la generosidad, genialidad y el trabajo alquimista (transformación de la energía creadora); ojo de reptil nos habla estar alertas y vigilantes a lo que sucede en el mundo interior o psicológico, el desarrollo del sentido de la auto observación psicológica, que no sólo se debe aplicar en el curso de la vida diaria, sino que, además, debemos prestarle una atención especial cuando éste se aplica en el trabajo con la transmutación de la energía creadora. Interesante es que en el glifo se encuentren llamas, recordando el fuego, pero no el que usamos para cocinar, ni el de los volcanes o el del rayo en las tempestades; más bien, se refiere al fuego sagrado, que debe ser despertado con los encantos del amor. Este símbolo nos dice, al mismo tiempo, bastantes cosas; una de ellas es la importancia de trabajar en la Novena Esfera (transmutar la energía creadora) indicado esto con el número nueve, pero haciendo un trabajo muy meticuloso, no al “aventón”, sino con sumo cuidado, observándonos de instante en instante, esto nos indicaría el “Ojo de Reptil”. Por tanto, realizando esto como es debido, nos permitiría el despertar del fuego sagrado que está representado por las llamas.
Ver más:Cap. 9 "Quetzalcóatl y sus representaciones" del Libro: La Sabiduría de Quetzalcóatl

Respuesta de algunos alumnos del ICQ Gnosis

María Cristina Orlando Florida USA
Nos dice que debemos estar alertas y vigilantes de todo a nuestro alrededor y en nuestro interior. Trabajar mucho en nuestro interior, auto observación, corrección etc.
Ángel Aguilera López C.D.M.X. México
Nos habla de estar alertas sobre el trabajo alquimista de la transformación de la energía creadora, estar vigilantes al mundo interior o psicológico que se debe aplicar en la vida diaria y en la transformación de las aguas puras de la vida, que se representa como la novena esfera. El numero 9 indica esta transformación, es la iniciación, es el Ermitaño en el Tarot. Ojo De Reptil se refiere a estar en alerta novedad para presentar especial atención sobre este trabajo. Por tanto, haciendo debidamente la transformación de las aguas puras de la vida representadas por nuestra madre divina particular "Tonantzin", nos permitiría el despertar del fuego sagrado "Quetzalcóatl" particular interior que está representado por las llamas.
Lidia. España Barcelona
Respuesta- Es una enseñanza trascendental, nos habla de estar alerta y vigilante a lo que sucede en el mundo interior, que se debe ser despertando, con los encantos de Amor. Es importante trabajar la novena esfera.

MANTRAM IN EN ON UN AN

Mantram In En On Un An

Buddha Walking among the Flowers. Odilon Redon. 1905
Las siete vocales de la Naturaleza: I E O U A M S, resonaban antiguamente en el organismo humano. Cuando el hombre salió de las Tierras de "Jinas", se perdieron el Ritmo y la Armonía.
El hombre debe percibir la urgente necesidad de que las Siete Vocales de la Naturaleza nuevamente vibren en su organismo, que resuenen con intensidad en las interiores cajas de resonancia, así como en cada uno de los Plexos o Chacras del Cuerpo Astral.
La clarividencia, se desarrolla con la Vocal I. La Clariaudiencia, se despierta con la E.
El centro del Corazón que desarrolla la Inspiración, con la Vocal O.
Los Chacras Pulmonares, que facultan para recordar las Reencarnaciones pasadas, se desenvuelven con la Vocal A.
Y hacen vibrar todos los centros internos las Vocales M y S.
Estas Vocales, combinadas sabiamente con determinadas consonantes, integran los Mantrams que facultan el despertar de todos los Chacras.
Enseguida se exponen al discípulo algunas series de estos Mantrams:
I N Clarividencia.
E N Clariaudiencia
O N Intuición: CHACRA del corazón.
U N Telepatía: plexo solar.
A N Memoria de las vidas pasadas, CHACRAS pulmonares.
VOCALIZACION:
Se prolonga el sonido de cada vocal, y se le da con la N, una entonación acampanada, sonora y fuerte.
Samael Aun Weor. Logos Mantram T.
  • La M y la S son consideradas esotéricamente también como vocales.
  • Se Sugiere la relajación del cuerpo físico y la mente y con los ojos cerrados, vocalizar sea verbalmente o mentalmente los mantram señalados.
  • Puede iniciarse con unos pocos minutos diarios, los que estén más disciplinados pueden durar el tiempo que deseen.

FRASES SAW

“La Educación Fundamental ayuda a cada individuo a descubrir los verdaderos valores que surgen como resultado de la investigación profunda y de la comprensión integral de sí mismo.” Samael Aun Weor

miércoles, 27 de febrero de 2019

Libro: La Sabiduría de Quetzalcóatl CAPÍTULO 6. QUETZALCÓATL EL LOGOS

Libro: La Sabiduría de Quetzalcóatl

CAPÍTULO 6. QUETZALCÓATL EL LOGOS

Capítulo 6. Quetzalcóatl el Logos
«Quetzalcóatl no es un mito. Incuestionablemente, Quetzalcóatl es el Verbo, es la Gran Palabra, es el Logos Platónico, el Demiurgo Arquitecto del Universo, el fuego creador...»
[Samael Aun Weor. “Nuestro Señor Quetzalcóatl”]
El avance tecnológico y científico que hemos alcanzado es extraordinario, pero en cuanto al avance espiritual, no sólo nos hemos estancado, sino que hemos retrocedido. Esta es una era con avances tecnológicos nunca antes imaginados, pero, al mismo tiempo, nuestra educación espiritual ha disminuido considerablemente.
Esto nos dificulta para entender los grandes misterios griegos, aztecas, incas y egipcios, pues en ese aspecto, y en muchos otros nos aventajan enormemente. Las religiones no tienen la culpa de que mal interpretemos lo que nos enseñan.
Se ha afirmado que Dios está en todo, en el insignificante insecto que vive sólo unas horas y en las montañas que, como vigilantes, permanecen ahí durante miles de años. Pero, en lugar de meditar en ello, conceptuamos a Dios como un ancianito lleno de canas, y más aún, llegando al colmo de la incomprensión, en alguien castigando sin misericordia a la gente. Por tanto, ése es nuestro concepto errado, a tal punto que concebimos a Dios como el culpable de todo lo malo que nos pasa. Basta que recordemos un mal rato, que nos ha sucedido en la vida, para que lancemos expresiones como: ¿Por qué a mi Dios mío?
Esta forma de pensar y sentir, contradice al mismísimo maestro Jesús cuando nos dice, en el Evangelio Gnóstico de Tomás, lo siguiente: «Yo soy la luz que está sobre todos ellos. Yo soy el universo: el universo ha surgido de mí y ha llegado hasta mí. Partid un leño y allí estoy yo; levantad una piedra y allí me encontraréis».

Quetzalcóatl el Cristo Cósmico o Logos Creador

Quetzalcóatl descendiendo del cielo [Códice Vindobonensis]
Quetzalcóatl descendiendo del cielo [Códice Vindobonensis]
Mejor valdría la pena mejor tratar de intuir la naturaleza de la divinidad, y dejar a un lado tantos razonamientos vanos. Consideremos a los antiguos hebreos, chinos y mayas que, cuando hablan de un Dios, afirman que es como un gran fuego que está compuesto de muchas chispas, esas chispas serían los ángeles del cristianismo, los “Creadores de Mundos” (Cosmocratores) griegos, los “dadores de vida” (Prajâ-patis) de la India.
Es un ejército de seres divinales, el Logos, como les llamara Platón, el Demiurgo Arquitecto del Universo. El conjunto, de esos seres divinales, es como un solo ser, pero compuesto de muchos átomos, como una gran muralla compuesta de muchas rocas. Los antiguos mexicanos, a ese Ejercito de la Voz, le llamaron: Quetzalcóatl..
«Así que, en realidad, Quetzalcóatl es el Logos, es lo que es, lo que siempre ha sido y lo que siempre será; es la vida que palpita en cada átomo, como palpita en cada Sol. ¡Antes de que el universo existiera, Quetzalcóatl existía!»
[Samael Aun Weor. “Nuestro Señor Quetzalcóatl”]
Los antiguos sabios afirmaban que Quetzalcóatl existía desde antes de que el universo apareciera, también afirmaban, enfáticamente, que Quetzalcóatl seguirá existiendo una vez que el universo desaparezca. Palabras envueltas en el velo del misterio…
Pero, que a la luz de la gnosis, se aclaran; en este caso, no se refieren al gran maestro llamado Quetzalcóatl, sino que hacen alusión a esa pléyade de seres auto conscientes, divinos, que en el inicio de la creación, dieron origen al universo. De tal forma, y es claro, que Quetzalcóatl, como el Logos creador, existió desde antes que el universo existiera, es más, ese ejército lo creó, y una vez que se disuelva el universo, seguirá existiendo.
«No sería posible aceptar, en modo alguno, una mecánica sin mecánicos, como cree la antropología materialista. Nosotros debemos comprender que detrás de toda mecánica, tiene que haber principios inteligentes. Quetzalcóatl es Unidad Múltiple Perfecta, es el Cristo.»
[Samael Aun Weor. “Nuestro Señor Quetzalcóatl”]
Existe una maravillosa organización en todo lo existente, eso lo debemos a estos ángeles, arcángeles, serafines, querubines, tronos, potestades, dominaciones, etc., pero nos debemos imaginarlos como niños sonrosados con alitas, sino, más bien, tratemos de visualizarlos como maestros llenos de perfección, seres iluminados con la luz de la sabiduría, perfectos, más allá del bien y del mal.
«Cuando estudiamos a Quetzalcóatl, no lo vamos hacer desde un punto de vista meramente literario; debemos analizarlo juiciosamente, a la luz de las más diversas teogonías. Quetzalcóatl, se expresa en todo lo que es, ha sido y será, es el Fuego que radica en todo núcleo universal...»
[Samael Aun Weor. “Nuestro Señor Quetzalcóatl”]
Es de asombrarnos, cuando dirigimos nuestra mirada hacia las diferentes culturas, que tampoco conocemos eso que llamamos como: Cristo. Cuando uno escucha esta palabra piensa inmediatamente en el gran maestro Jesús, pero, si en realidad, como dice el maestro Samael Aun Weor, estudiamos en las diversas teogonías, uno descubre con asombro enormes similitudes entre Jesús y Huitzilopochtli de México. Además, hay enormes semejanzas de Jesús con Osiris de Egipto, Krishna de la India y, por supuesto, Quetzalcóatl.
Los distintos génesis, tanto del norte como del sur, del este y del oeste del mundo, nos hablan que en un principio sólo existían las aguas primordiales de la vida, y que éstas fueron fecundadas por el hálito de vida, por el fuego creador, por las “diosas y dioses” (Elohim) o maestros constructores del universo. Ese fuego creador es el INRI, es el Cristo cósmico, es Quetzalcóatl…

Quetzalcóatl Hijo de la pareja divina

Señor de la Dualidad (Ometecuhtli) y Señora de la Dualidad (Omecíhuatl) [Códice Féjérvary-Mayer]
Señor de la Dualidad (Ometecuhtli) y Señora de la Dualidad (Omecíhuatl) [Códice Féjérvary-Mayer]
Si no colocamos el corazón por delante, tendremos la tendencia a terminar todos confundidos, pues, por un lado, se nos ha dicho que encarnó en el hogar de “Serpiente de Nube Blanca” (Iztacmixcoatl) y de “El Escudo Tendido” (Chimalmatl), pero encontramos en otras fuentes que es hijo de la pareja divina el Señor y la Señora de la Dualidad, entonces no sabemos cuál de ellas considerar como cierta.
En realidad, las dos son verdades, pues, por un lado, como ser humano, nace en el hogar de “Serpiente de Nube Blanca” (Iztacmixcoatl) y “El Escudo Tendido” (Chimalmatl); pero, por otra parte, hablando de Quetzalcóatl, como principio cósmico, como fuerza universal, es, entonces, uno de los cuatro hijos de la pareja divina.
La pareja divina es: “El Señor de la Dualidad” (Ometecuhtli) y la “Señora de la Dualidad” (Omecihuatl), símbolos del eterno principio Masculino, el Padre que está en Secreto, y el Eterno Principio Femenino Divinal, la Madre Divina.
Los cuatro hijos son: El Blanco o “Serpiente Emplumada” (Quetzalcóatl); El Negro o “Espejo Humeante” (Tezcatlipoca); El Azul o “Colibrí Zurdo” (Huitzilopochtli); y El Colorado o “Nuestro Señor Desollado” (Xipe Tótec).
Desde este ángulo, se habla como de fuerzas cósmicas, para nada se refiere, en este momento, a personajes históricos, es un verdadero tratado de cosmogénesis. En consecuencia, de esta manera, nuestros antepasados, nos relatan de cómo se originó el universo.
“Espejo Humeante” (Tezcatlipoca) Rojo y “Espejo Humeante” (Tezcatlipoca) Azul [Códice Fejérváry-Mayer]
“Espejo Humeante” (Tezcatlipoca) Rojo y “Espejo Humeante” (Tezcatlipoca) Azul [Códice Fejérváry-Mayer]

El Origen del Universo

En todas las culturas se nos dice que el origen del mundo y la humanidad se encuentra en un caos primordial o en las aguas cósmicas, representación del eterno principio femenino. En la India, a este caos macro cósmico, se le denomina la “Gran Madre” (Mulaprakriti); en el libro sagrado de los nórdicos, llamado el Edda, se habla de un lugar frío, húmedo y oscuro denominado Alfadir.
Entre los mexicanos, se habla de un lugar donde sólo hay viento y tinieblas, denominado el Ombligo del Universo o el “Lugar de Dos” (Omeyocan). En las enseñanzas misteriosas de nuestros antepasados tenemos, entonces, a Quetzalcóatl representando, no a un hombre, sino al principio masculino creador, y, en “Espejo Humeante Negro” (Tezcatlipoca), está simbolizando a la Eterna Madre espacio, al Principio Femenino o matriz del universo.
«En el Omeyocan, el señor de la noche, el negro Tezcatlipoca se niega, revienta en luz y nace el universo que fecunda, que maneja Quetzalcóatl, el Logos Solar. Recordemos nosotros que este Tezcatlipoca representa en su aspecto femenino a la luna y a dios-madre. El Omeyocan es precisamente eso, dios-madre, es precisamente la matriz del mundo. Por eso se dice que Tezcatlipoca revienta en luz, sí, la madre se hincha como flor de loto y al fin nace este universo, que de hecho fecunda el Logos. En náhuatl se dice que Quetzalcóatl entonces dirige y maneja ese universo que surge a la existencia.»
[Samael Aun Weor. “Antropología Gnóstica”]
Quetzalcóatl y “Espejo Humeante” (Tezcatlipoca), [Códice Borbónico]
Quetzalcóatl y “Espejo Humeante” (Tezcatlipoca), [Códice Borbónico]
Encontramos en todas las partes del mundo la misma enseñanza. Por ejemplo, entre los germanos se relata que las chispas fulgurantes de la “región de la luz” (Alfadir), el fuego creador, se escaparon y fecundaron los fríos vapores de la “región fría y oscura” (Nifheim).
En la India, Krishna, como principio masculino, fecunda a la “Madre Cósmica” (Prakriti) para que surja el universo. Nos dice el Bahavad Guita: “La gran Prakriti es mí matriz, allí coloco el germen y de ella, ¡oh Bharata!, nacen todos los seres”. “¡Oh Kountreya!, la Prakriti es la verdadera matriz de cualquier cosa que nace de distintas matrices, y yo soy el germinador paterno”. Estos mismos principios los encontramos en “Espejo Humeante” (Tezcatlipoca) El Negro y, además, el principio creador masculino en Quetzalcóatl.
Es lo mismo que los mayas mencionan, en el génesis del Popol Vuh, al decir que se reunieron los seres divinos para crear al hombre, se pusieron de acuerdo y “entonces vino la palabra”, esa palabra del Popol Vuh es el mismo Verbo de San Juan, ése es Quetzalcóatl.
Es entre los hebreos el “Ejercito de la Voz” (Sabaoth), las mismas “diosas y dioses” (Elohim), el Demiurgo Arquitecto del Universo, ése es Quetzalcóatl, el Logos platónico que dio origen a todo cuanto es, ha sido y será…
Este tema, aparentemente ajeno a nosotros, en realidad tiene mucho que ver con nuestra Auto Realización. Así como en el macrocosmos se forma el universo, de igual manera, es en el microcosmos, con las mismas leyes, y de la misma forma, debe crearse un universo psicológico.
Con las mismas leyes, y del mismo modo, debemos extender la obra del Gran Arquitecto del Universo en cada uno de nosotros, tenemos que formar un universo micro cósmico. “Tal como es arriba es abajo”, ya lo dejó escrito, en su Tabla Esmeraldina, Hermes Trismegisto.
El fuego macro cósmico, como principio cósmico creador, es Quetzalcóatl; el fuego micro cósmico, como fuego sagrado o serpiente sagrada, también es Quetzalcóatl. Así como en el origen de la creación fecunda a la Gran Madre, del mismo modo, dentro de nosotros debe fecundar a nuestro caos micro cósmico, nuestras aguas puras de vida, nuestra energía creadora.
Esto lo logramos cuando pacientemente, a lo largo de décadas de trabajo en la magia del amor, formamos ese ser humano auténtico, real, que surge del agua micro cósmica (la energía creadora transmutada) y del fuego particular (el Quetzalcóatl interior).


Transformación de las Impresiones

Transformación de las Impresiones

Las tentaciones de San Jerónimo. 1657. Juan Valdés Leal
Las tentaciones de San Jerónimo. 1657. Juan Valdés Leal
En la vida maravillosa en la que existimos, requerimos mantener el cuerpo físico para nuestra auto realización, aunque no solo este cuerpo físico, sino los vehículos o cuerpos internos, como el astral, mental y causal. Para cuidar la salud del físico nos ocupamos de darle una buena alimentación que nos permita efectuar las labores propias dentro de la actual sociedad laboral, familiar y personal, y recurrimos al platillo ya sea del buen comer o según las circunstancias con lo que pueda nutrirse nuestro cuerpo. Instintivamente transformamos los alimentos, gracias al proceso de la digestión y podría llegar a vivir este cuerpo hasta varios días sin recibir el preciado alimento.
Sucede diferente con un segundo tipo de alimento que diríamos, es el prana, elemento vital presente en el aire, el cual, a través del oxígeno obtenido por los pulmones, llega a la sangre y nutre así todos los órganos internos, el prana lo transformamos a través del sistema de la respiración, sin él, no podríamos vivir mucho tiempo el cuerpo.
Un tercer tipo de alimento son las llamadas impresiones, y éstas, como los otros, habrán de digerirse, pero en este caso, podríamos seguir viviendo aún sin digerirlas. Claro que el resultado de no digerirlas, son las reacciones egoicas, como la ira, la pereza, la gula, entre otras, ya que cuando se recibe este alimento o las impresiones, generalmente el ser humano se identifica con ellas y entonces en el centro emocional, en la mente y en los instintos se mueven intereses como la ira, si fue insultado o la gula por identificarse con un gusto hacia algún deseo insatisfecho.
Además de que mientras más se identifique la persona, más egoica puede ser su personalidad, trayendo consecuencias como: adulterios, si se identifica con la lujuria, violencia o golpes, si se identifica con impresiones que considera le haya herido su orgullo, el amor propio o algún otro defecto, o incluso caer en el alcoholismo por una impresión que le lleve a desarrollar la gula, entre otros.
Por tal motivo, es conveniente digerirlas, pero, ¿Cómo las digerimos? Todos los eventos de la vida llegan como impresiones; al interponer la conciencia entre las impresiones y el Ser, se pueden transformar. Cada impresión se transforma en un hidrógeno, el cual es el elemento más sutil de la naturaleza que ocupamos, pues forma parte de la constitución interna de la anatomía oculta del ser humano, es decir, en las secciones superiores de este cuerpo físico. De tal manera que cuando estos hidrógenos son más pesados, en lugar de alimentar y nutrir los cuerpos internos, se desarrollan los egos que destruyen, envejecen y enferman poco a poco el cuerpo físico.
Cuando se transforman conscientemente las impresiones, se digieren, convirtiendo éstas en el hidrógeno 24, que alimenta al cuerpo astral, el hidrógeno 12 que alimenta al mental y el hidrógeno 6 que alimenta el cuerpo causal. Por ello es indispensable jamás olvidarse de su propio Ser. Si no se olvida de sí mismo, entonces la conciencia se fortalece, desarrollando virtudes, cualidades y facultades. El Ser debe digerir las impresiones y así nutrir los cuerpos superiores que habrán de crearse para su manifestación a través del cuerpo astral, cuerpo mental y cuerpo causal.
Autor: Gustave Dore, Año: 1868. Nombre: "La siesta, Memoria de España".
Autor: Gustave Dore, Año: 1868. Nombre: "La siesta, Memoria de España".
Lamentablemente el ser humano se ha olvidado de sí mismo, se ha convertido en una máquina programada por las diferentes estructuras sociales, políticas, religiosas y cree que debe defender todos esos distintos principios de vida que nada tienen que ver con su Ser. Las personas luchan sólo por ganar unos pesos para la vida o tener algunos lujos o viven atrapados dentro de su vanidad o placeres que nada tienen que ver con su Ser y que de esa manera no se llega a obtener una auténtica libertad o felicidad. Por el contrario, se somete a un mundo intrincado de teorías y conceptos que lo extravían cada vez más en el materialismo, en la violencia, en un mundo de juicios y prejuicios, en un mundo en el que van perdiendo cada vez más los valores como la honestidad, la voluntad de luchar por la vida.
Por eso es indispensable que el ser humano se auto observe y desarrolle esa práctica de ser consciente cada vez que recibe una impresión a través de los cinco sentidos, para así poder transformarla. Dejar de ser robots y actuar con consciencia, llegar a percibir todas las maravillas de la naturaleza con consciencia y en todos los planos superiores como el vital, astral, mental y causal.
Se puede decir que se puede dejar de ser un robot, poniendo atención en la puerta de entrada de las impresiones, evitando caer en los juicios. Si recibimos la impresión de un aparador con objetos de lujo conscientemente, podemos elegir algo que nos agrade o que cubra alguna necesidad, sin caer en la codicia o concluir que es indispensable aquello; y si creemos que las palabras de un insultador nos hieren, al hacernos conscientes podemos ver que las palabras del insultador son sólo eso, palabras y que al considerar que es el ego quien le da valor a esas palabras, así podríamos transformar esa impresión. Las impresiones suelen ser además agradables, no solo desagradables y también las podemos transformar haciéndonos conscientes de lo que es agradable, esto nos permitirá el nacimiento y creación de virtudes del alma. 
Enviado por: Instructor: Ismael Moreno Luna Comisión de Calmécac
“Las escenas de la existencia pueden ser modificadas. Uno mismo es el que se crea sus propias circunstancias.” Samael Aun Weor.