jueves, 18 de agosto de 2022
FRASES Hermes Trismegisto
Frase de la semana: “Tal persona no deja de anhelar apetitos insaciables, luchando en la oscuridad sin satisfacción. Esto lo tortura y hace que el fuego crezca sobre él aún más”. ― Hermes Trismegisto
jueves, 11 de agosto de 2022
Práctica de la Semana: Sugerimos como práctica semanal realizar una lista de los Sofismas de distracción
Práctica de la Semana:
Sugerimos como práctica semanal realizar una lista de los Sofismas de distracción que descubramos en sí mismos y tratar de comprenderlos haciendo un estudio de cada uno de ellos en meditación.
Sofismas de Distracción
Sofismas, son los falsos razonamientos que inducen al error y que son gestados por el ego en los cuarenta y nueve niveles del subconsciente.
El subconsciente es el sepulcro del pasado sobre el cual arde la llama fatua del pensamiento y en donde se gestan los sofismas de distracción; éstos llevan al animal intelectual a la fascinación, y por ende, al sueño de la conciencia.
Lo que está guardado dentro del sepulcro es podredumbre y huesos de muertos, mas la losa sepulcral es muy bonita y sobre ella arde fatalmente la llama del intelecto.
Si queremos disolver el yo, tenemos que destapar el sepulcro subconsciente y exhumar todos los huesos y la podredumbre del pasado. Muy bonito es el sepulcro por fuera, pero por dentro, es inmundo y abominable; necesitamos volvernos sepultureros.
Insultar a otro, herirle en sus íntimos sentimientos, humillarle, es cosa muy fácil cuando se trata, dizque de corregirle para su propio bien. Así piensan los iracundos, aquellos que creyendo no odiar, odian sin saber que odian.
Muchas son las gentes que luchan en la vida por ser ricos. Trabajan, ahorran y se esmeran en todo, pero el resorte secreto de todas sus actividades es la envidia secreta, la que se desconoce, la que no sale a la superficie, la que permanece guardada en el sepulcro del subconsciente.
Es difícil hallar en la vida a alguien que no envidie la bonita casa, el flamante automóvil, la inteligencia del líder, el hermoso traje, la buena posición social, la magnífica fortuna, etc.
Casi siempre los mejores esfuerzos de los ciudadanos tienen como resorte secreto a la envidia.
Muchas son las gentes que gozan del buen apetito y aborrecen la glotonería, pero comen siempre mucho más allá de lo normal.
Muchas son las gentes que vigilan a su cónyuge exageradamente, pero aborrecen los celos.
Muchos son los estudiantes de ciertas escuelas pseudo esotéricas y pseudo ocultistas que aborrecen las cosas de este mundo y no trabajan en nada porque todo eso es vanidad, pero son celosos con sus virtudes y jamás aceptan que alguien les califique de perezosos.
Muchos son los que odian la lisonja y la alabanza, pero no tienen inconveniente en humillar con su modestia al pobre poeta que les compuso un verso con el único propósito de conseguir una moneda para comprar un pan.
Muchos son los jueces que saben cumplir con su deber, pero también son muchos los jueces que con la virtud del deber han asesinado a otros. Fueron numerosas las cabezas que cayeron en la guillotina de la Revolución Francesa.
Todos los verdugos cumplen con su deber y ya son millones las víctimas inocentes de los verdugos. Ningún verdugo se siente culpable, todos cumplen con su deber...
Las cárceles están llenas de inocentes, pero los jueces no se sienten culpables porque están cumpliendo con su deber.
El padre o la madre de familia, llenos de ira, azotan y dan de palos a sus pequeños niños, pero no sienten remordimiento porque están, dizque cumpliendo con su deber y todo aceptarían menos que se les calificara de crueles.
Sólo con la mente quieta y silente, sumergidos en profunda meditación, podremos extraer de entre el sepulcro del subconsciente toda la podredumbre secreta que cargamos dentro. No es nada agradable ver la negra sepultura con todos los huesos y podredumbre del pasado.
Cada defecto escondido huele feo dentro de su sepultura, pero viéndolo resulta fácil quemarlo y reducirlo a cenizas.
El fuego de la comprensión reduce a polvo la podredumbre del pasado. Muchos estudiantes de Psicología, cuando analizan el subconsciente, cometen el error de dividirse entre analizador y analizado, intelecto y subconsciente, sujeto y objeto, perceptor y percibido.
Esos tipos de división son los sofismas de distracción que nos presenta el ego. Estos tipos de división crean antagonismos y luchas entre intelecto y subconsciente, y donde hay luchas y batallas no puede haber quietud y silencio de la mente.
Sólo en la quietud y silencio mental podemos extraer de entre la negra sepultura del subconsciente toda la podredumbre del pasado.
No digamos mí yo tiene envidia, odio, celos, ira, lujuria, etc., mejor es no dividirnos, mejor es decir: yo tengo envidia, odio, celos, ira, lujuria, etc.
Cuando estudiamos los Libros Sagrados de la India, nos entusiasmamos pensando en el Supremo Brahman y en la unión del Atman con el Brahman; pero, realmente, mientras exista un yo psicológico con sus sofismas de distracción, no podemos lograr la dicha de unirnos con el Espíritu Universal de Vida. Muerto el yo, el Espíritu Universal de Vida está en nosotros como la llama en la lámpara.
Samael Aun Weor. La Revolución de la Dialéctica
Para Imprimir
Leyes Cósmicas: Ley del Péndulo Imagen: Sitio de Jerusalén 1909. Miniatura. Autor desconocido. Siglo XIV.
Leyes Cósmicas: Ley del Péndulo
Imagen: Sitio de Jerusalén 1909. Miniatura. Autor desconocido. Siglo XIV.
Resulta interesante tener un reloj de pared en casa, no sólo para saber las horas sino también, para reflexionar un poco. Sin el péndulo el reloj no funciona; el movimiento del péndulo es profundamente significativo. En los antiguos tiempos el dogma de la evolución no existía; entonces, los sabios entendían lo de que los procesos históricos se desenvuelven siempre de acuerdo con la Ley de Péndulo.
Todo fluye y refluye, sube y baja, crece y decrece, va y viene de acuerdo con esta Ley maravillosa. Nada tiene de extraño que todo oscile, que todo esté sometido al vaivén del tiempo, que todo evolucione e involucione. En un extremo del péndulo está la alegría, en el otro el dolor; todas nuestras emociones, pensamientos, anhelos, deseos, oscilan de acuerdo con la Ley del Péndulo.
Esperanza y desesperación, pesimismo y optimismo, pasión y dolor, triunfo y fracaso, ganancia y pérdida, corresponden ciertamente a los dos extremos del movimiento pendular. Surgió Egipto con todo su poderío y señoría a orillas del río sagrado, más cuando el péndulo se fue al otro lado, cuando se levantó por el extremo opuesto cayó el país de los faraones y se levantó Jerusalem, la ciudad querida de los Profetas.
Cayó Israel, cuando el péndulo cambio de posición y surgió en el otro extremo el Imperio Romano. El movimiento pendular levanta y hunde Imperios, hace surgir poderosas Civilizaciones y luego las destruye, etc. Podemos colocar en el extremo derecho del péndulo las diversas escuelas pseudo-esotéricas y pseudo-ocultistas, religiones y sectas. Podemos colocar en el extremo izquierdo del movimiento pendular a todas las escuelas de tipo materialista, Marxista, ateísta, escepticista, etc. Antítesis del movimiento pendular, cambiantes, sujetas a permutación incesante.
El fanático religioso debido a cualquier acontecimiento insólito o decepción puede irse al otro extremo del péndulo, convertirse en ateísta, materialista, escéptico. El fanático materialista, ateísta, debido a cualquier hecho inusitado, tal vez un acontecimiento metafísico trascendental, un momento de terror indecible, puede llevarle al extremo opuesto del movimiento pendular y convertirle en un reaccionario religioso insoportable. Ejemplos: Un sacerdote vencido en una polémica por un esoterista, desesperado se tornó incrédulo y materialista. Conocimos el caso de una dama ateísta e incrédula que debido a un hecho metafísico concluyente y definitivo, se convirtió en una exponente magnífica del esoterismo práctico.
En nombre de la verdad, debemos declarar que el ateísta materialista, verdadero y absoluto es una farsa, no existe. Ante la proximidad de una muerte inevitable, ante un instante de indecible terror, los enemigos de lo eterno, los materialistas e incrédulos pasan instantáneamente al otro extremo del péndulo y resultan orando, llorando y clamando con fe infinita y enorme devoción.
Capitulo v. La ley del Péndulo. La Gran Rebelión
Imagen: Sitio de Jerusalén 1909. Miniatura. Autor desconocido. Siglo XIV.
La Gente toda en sus relaciones o interrelaciones, vive completamente esclavizada por la Ley del Péndulo: tan pronto suben con la alegría desbordante, cantando victoria, como se van al otro lado, deprimidos, pesimistas, angustiados, desesperados... V.M. Samael Aun Weor
El Faisán “UNA MONOGRAFÍA DE LOS FAISANES”. WILIAM BEBBE. (1918).
El Faisán
“UNA MONOGRAFÍA DE LOS FAISANES”. WILIAM BEBBE. (1918).
“UNA MONOGRAFÍA DE LOS FAISANES”. WILIAM BEBBE. (1918).
Simbología Oculta
Entre las antiguas leyendas de los mayas existe la leyenda de “Mayab” o “La Tierra de los Elegidos”. Dice la leyenda:
El Señor Itzamna decidió crear una tierra tan hermosa que todo el que la conociera vería el despertar de un anhelo profundo en su corazón para alcanzarla y vivir en ella. Fue así como el Señor Itzamna creó “la tierra de los Elegidos”.
Movido por la belleza de su creación, Itzamna llenó el Mayab de las más bellas flores, creó enormes cenotes de aguas cristalinas que reflejaban el Sol y las estrellas y profundas cavernas de misterio.
Les entregó la tierra a los mayas y escogió tres animales que vivirían por siempre en el Mayab: el faisán, el venado y la serpiente de cascabel. Los mayas, muy felices, crearon palacios y sus ciudades de piedra.
Mientras tanto, el faisán volaba hasta los árboles más altos y su grito era tan poderoso que todos los habitantes le escuchaban. El venado corría ligero como el viento y la serpiente agitaba sus cascabeles y llenaba el ambiente de una sublime música.
Un día los Chilam (adivinos mayas) tuvieron una visión: “pronto nos invadirán hombres de tierras lejanas, traerán armas y nos quitarán nuestra tierra.” El faisán huyó de inmediato y se escondió entre las yerbas, prefiriendo dejar de volar para que los invasores no lo encontraran. Desde ese momento y no antes, ya el faisán no volaba alto.
El venado se llenó de tanta tristeza y lloró tanto que sus lágrimas formaron muchas aguadas. Desde ese momento y no antes, sus ojos han estado siempre tristes y mojados.
La serpiente decidió entonces olvidar su música y luchar contra sus enemigos. Desde ese momento y no antes, ya la serpiente no tocaba música, sino un nuevo sonido, el que usa antes de atacar sus víctimas.
Aunque los hombres de tierras lejanas sí conquistaron sus tierras, un viejo adivino de los Chilam les dijo a las gentes que no perdieran la esperanza, pues los tres animales cumplirán una importante misión en su tierra: “Mientras las ceibas estén de pie y las cavernas permanezcan abiertas, mantengan la esperanza.
Sepan que la fecha de reconquistar nuestras tierras llegará cuando reciban tres señales: El faisán volara sobre los árboles más altos y su sombra podrá verse en todo el Mayab. El venado, será nuevamente capaz de cruzar la tierra de un solo salto. El cascabel tocara su música de nuevo.”
En esta creación del Edén paradisíaco, el Señor Itzamna, Dios de la Sabiduría y representación viva de nuestro padre que está en secreto, muestra tres aspectos de nuestro Real Ser interior profundo: la fuerza de la voluntad (el venado); la belleza de pensamiento, sentimiento y acción (el faisán), y el fuego serpentino de la madre divina que nos auxilia en la lucha interior, representada por la serpiente.
“UNA MONOGRAFÍA DE LOS FAISANES”. WILIAM BEBBE. (1918).
“UNA MONOGRAFÍA DE LOS FAISANES”. WILIAM BEBBE. (1918).
El faisán como símbolo de las facultades del Íntimo, nuestro Real Ser, asume tres aspectos que aplican al trabajo interior:
El faisán es símbolo del Padre de nuestro Padre, la corona de la vida, el anciano de los días; pues vemos que “volaba hasta los árboles más altos (el árbol de la vida) …” El vuelo del faisán simboliza las subidas y las bajadas en nuestra vida; la belleza de acción, palabra y sentimiento que son necesarias en nuestro diario vivir y simboliza hasta la sutileza de la oración, que se eleva desde la tierra hasta los cielos.
El faisán también representa la “asistencia interna”, o “la voz de la conciencia.” Esa es la voz del Íntimo que nos da advertencias, que nos impulsa al trabajo interior y que hasta nos indica cuando hemos errado con la voz del remordimiento. Esta voz es una ayuda superior que recibe todo buscador de corazón sincero en el camino de la revolución de la consciencia. Por eso la leyenda dice: “su grito (la palabra creadora, la voz del silencio) era tan poderoso que todos los habitantes le escuchaban.”
Como ave de colorido plumaje, el faisán también representa el trabajo con las aguas de la vida, que en lenguaje alquimista se conoce como “el mercurio filosofal”. Su color rojizo simboliza el “cuarto grado del mercurio”, que se asocia con hombres verdaderos; aquellos que han recibido el título de “Hijo del Hombre” que han trabajado intensamente en los tres factores de la revolución de la consciencia a través de la magia del amor y que, como grandes maestros, regresan a entregar una educación fundamental y una revolución de la dialéctica a la humanidad.
Que todos los seres sean felices.
Enviado por: Ricardo Santana Laracuente, Instructor, ICQ Arizona.
¿Cómo representaban los antiguos Mayas al zodiaco? Respuesta del maestro Samael Aun Weor. DESCRIPCIÓN DE LA TORTUGA
¿Cómo representaban los antiguos Mayas al zodiaco?
Respuesta del maestro Samael Aun Weor.
DESCRIPCIÓN DE LA TORTUGA
Esta piedra está muy bien estilizada.
La cabeza, cuerpo y ojos son de una tortuga.
Ya sabemos que la tortuga servía para representar al zodíaco antiguamente.
Hay un principio hermético que dice: "Tal como es arriba es abajo". Si existe un zodíaco allá arriba, con sus doce constelaciones, aquí abajo existe el zodíaco hombre con sus doce pares de nervios craneales.
Samael Aun Weor. Libro: “Misterios Mayas”.
Respuesta de la revista La Sabiduria del Ser.
Uno de los símbolos clásicos que representan el defecto de la pereza es la tortuga. La pereza es de los defectos que menos importancia le damos, sin embargo, es uno de los que más nos obstaculizan en el intento por la transformación interior, y es que no solamente existe la pereza física, también está la pereza mental, así que necesitamos estudiar este defecto no solo en su forma o aspecto más simple sino también en sus formas más sutiles, por ejemplo la negligencia y el derrotismo que es el no querer elegir y entregarnos directamente en brazos del fracaso, así que si un día soñamos con una tortuga nos estarán indicando lentitud espiritual.
Otro es el caso de la tortuga en el aspecto de las enseñanzas, pues ya desde todas las culturas antiguas, sea a través de sus inscripciones en códices o plasmada en templos sagrados, o en mitos y leyendas relacionan a la tortuga con la vida, la longevidad, la paciencia, el conocimiento del universo y de las constelaciones, pues mencionan que su caparazón representa la bóveda celeste, el universo o las doce constelaciones que nos rigen.
Entre los mayas por ejemplo tenían a la tortuga representada en el templo de las tortugas en Uxmal. En Honduras se encuentra una tortuga en piedra muy bien estilizada, ellos representaban a través de la tortuga al zodiaco con sus doce constelaciones que, por cierto, tienen cierta influencia sobre el ser humano.
Revista la Sabiduría del Ser 94, capítulo: “La Tortuga”.
Respuesta de Alumnos del ICQ Gnosis
Luz María Hernández. Honduras. Los sabios mayas dejaron muchos conocimientos plasmados con las alegorías de animales, tenemos el quetzal como símbolo de lo hermoso, la serpiente como la sabiduría, el venado el alma humana y por supuesto la tortuga como símbolo de la paciencia y del zodiaco.
Juan Mendoza. Argentina. El zodiaco entre los mayas fue representado por una tortuga.
Celia Torres. México. El caparazón de la tortuga simbolizando lo concreto, lo físico, la materia y el cuerpo dentro del caparazón al estar blanco, nos dan la idea de la materia y el espíritu, de lo concreto y lo sutil, de como las influencias zodiacales se manifiestan en los actos de nuestra vida.
FRASES BUDA
“Un hombre no se llama sabio porque habla y vuelve a hablar. Pero si es pacífico, amoroso y valiente, entonces en verdad se le llama sabio.” ― Buda
Suscribirse a:
Entradas (Atom)