miércoles, 4 de mayo de 2022

La Serpiente “Moisés y la Serpiente de Bronce” Adriaen van Nieulandt. (1587-1658). Moisés y la Serpiente de Bronce

La Serpiente “Moisés y la Serpiente de Bronce” Adriaen van Nieulandt. (1587-1658). Moisés y la Serpiente de Bronce La serpiente, misteriosa criatura de la naturaleza, ha sido fuente de inspiración de escritores y poetas, objeto de devoción de iniciados y maestros. Los enigmas de la serpiente fueron conocidos en las escuelas de misterios, en las sociedades iniciáticas del pasado, cuyos secretos han tenido como fundamento la sabiduría de la culebra. Esta ciencia fue cultivada en Egipto, Grecia, Roma, Babilonia, Siria, en la Persia de los magos y en la India de los Rishis, en la poderosa civilización mexica e inca y se ha preservado en la doctrina gnóstica, develada por el V. M. Samael Aun Weor hasta nuestra época. El mismo iniciado y poeta Homero, quien narrara las hazañas de Aquiles y Héctor en la antigua Troya, citó la sabiduría de la serpiente en su canto dedicado a Deméter, el cual se encontró en una biblioteca rusa, relacionando los misterios de esta criatura con la energía que genera la vida en la naturaleza y en el hombre: la energía sexual. En el mítico Egipto, los denominados “sacerdotes de la serpiente” resguardaron con gran celo la ciencia de la transmutación, oculta en el símbolo de la serpiente grabada o esculpida en bajorrelieves y muros antiquísimos, que solamente era develada a quienes pasaban las terribles pruebas iniciáticas, lo cual implicaban destruir bajas pasiones, instintos bestiales, pensamientos impuros, sentimientos lascivos. Quien violaba sus votos de silencio era condenado a muerte, “se le cortaba la cabeza, se le arrancaba el corazón y sus cenizas eran arrojadas a los cuatro vientos”. La sabiduría de la culebra solamente era develada a los discípulos preparados, para evitar que los curiosos cayeran en desgracia y que su personalidad egoica se fortaleciera, generando castigos terribles en su vida y en sus posteriores retornos o reencarnaciones. Ahora se requiere empezar con lo más fundamental. El iniciado debe amar y respetar a su esposa y evitar el adulterio; por ello los antiguos iniciados mostraron la importancia de la dualidad, el hombre y la mujer a través de las parejas: Isis y Osiris entre los egipcios, Hércules y Dagón en Fenicia, Apolo y Diana en Grecia, Plutón y Perséfone en Ática; en las culturas de Mesoamérica, cada deidad tiene su consorte, como Tláloc y Chalchiuhtlicue, Xochipilli y Xochiquétzal, Mictlantecuhtli y Mictlancihuatl, etc. “Expulsión del paraíso” Miguel Ángel (1509). “Expulsión del paraíso” Miguel Ángel (1509). Tal como la electricidad, la energía sexual tiene dos polos, el positivo y el negativo, el masculino y el femenino. “La sexualidad no solamente está en nuestros órganos sexuales, sino en todo nuestro cuerpo, y en todo el universo. En cada punto atómico del espacio. Ella es la causa de la electricidad”. En el magnetismo, polos iguales se repelen y polos opuestos se atraen y quienes saben de electricidad comprenden que la corriente fluye gracias a dos polos; lo cual ha sido representado de manera magistral a través de la serpiente y su dualidad. En las sagradas escrituras se menciona al polo positivo como la serpiente que sanaba a los israelitas en el desierto, mientras que el polo negativo se representa con la serpiente tentadora del Edén. Ambas serpientes, representaciones del fuego sagrado, se enroscan en la vara del caduceo de Mercurio, símbolo de la medicina y son llamadas Idá y Pingalá. La serpiente positiva debe luchar por dominar a la serpiente negativa. En la piedra del Sol o calendario azteca las dos serpientes descienden para dar origen a la creación, simbolizando la lucha entre la luz y las tinieblas. En Jeremías (21:8), dice: "he aquí que yo pongo delante de vosotros dos caminos: el de la vida y el de la muerte". Porque el fuego sagrado puede ser utilizado por el ser humano para regenerarse o para hundirse en las tinieblas. El hombre y la mujer se hallan en medio de la lucha entre el bien y el mal, ascienden cuando logran transformar los deseos y las pasiones en amor y descienden cuando se dejan llevar por los instintos bestiales y por la fornicación (mal uso del sexo). Claramente la lucha entre el bien y el mal tiene líderes y seguidores y no ha cesado desde la salida del paraíso hasta nuestros días. Los tenebrosos defienden el mal uso del sexo, mientras que los conocedores de los misterios de la serpiente muestran el camino del matrimonio perfecto. En la actualidad existen por doquier seres malintencionados y charlatanes que prometen maravillas y confunden a las almas con inquietudes espirituales, ofrecen el “despertar de la serpiente Kundalini” a cambio de dinero, propiedades y/o bienes materiales; es por ello que al V. M Samael le tocó la misión de descorrer el velo y mostrar el camino del matrimonio perfecto y de la sagrada familia, para evitar los engaños y peligros que acechan a quienes buscan la emancipación. El adepto debe vencer las astucias de la serpiente tentadora para desarrollar la “serpiente sobre la vara” de Moisés, que posteriormente se convirtió en la vara misma, símbolo de poder. El báculo de poder tiene su fundamento en los misterios de la serpiente. La “Serpiente ígnea de nuestros mágicos poderes”, el fuego sagrado del Espíritu Santo fue llamado “Kundalini” en el Oriente, que significa “kunda”, el órgano kundartiguador, origen del deseo en el ser humano y “lini” que significa fin (fin del órgano kundartiguador); los orientales conocieron las técnicas para despertar y desarrollar el Kundalini interior del ser humano ubicado en el coxis como una serpiente enroscada tres vueltas y media, sin embargo es imprescindible iniciar con el trabajo psicológico. Cuando se afirma que la serpiente positiva debe vencer a la negativa se refiere a que la Madre Divina Kundalini es representada por una serpiente alada de luz, quien tiene la facultad de eliminar de la psiquis los elementos egoicos indeseables, con la condición de que estos sean comprendidos en sus diferentes niveles de la mente a través de la meditación. Al ir desintegrando los elementos indeseables, se va desarrollando consciencia, sabiduría, por ello la serpiente también es símbolo de sabiduría y en este aspecto, el ser humano se encuentra ante la disyuntiva de eliminar sus agregados psicológicos para desarrollar la sabiduría con la ayuda de la Madre Divina o dejarse llevar por ellos dando rienda suelta a los deseos, apetencias, miedos, etc., para involucionar en las tinieblas de la infelicidad. Una de las cualidades de las serpientes, es que se regeneran, por ejemplo si se le llega a cortar una parte a esta criatura, ella tiene el poder de desarrollar nuevamente esa parte con sus órganos y funciones, así también los gusanos de tierra y mar o la lagartija, semejante al ser humano en cuanto a la piel, la cual también tiene esa propiedad de regenerarse. Esta facultad de la serpiente fue adoptada por los sabios de la antigüedad para señalar que el ser humano puede regenerarse o redimirse, pero es necesario mantenerse en guardia ante su astucia y sus tentaciones. Esto es lo que representa soñar serpientes, las tentaciones que deben vencerse estando en alerta percepción. El maestro Krum Heller afirmó que “la fuerza, el poder que acompañó a Moisés, fue la serpiente sobre la vara que luego se convirtió en la vara misma. La serpiente fue ciertamente la que habló a las demás serpientes y la que tentó a Eva”. “Serpiente emplumada (Quetzalcóatl)” Teotihuacán. “Serpiente emplumada (Quetzalcóatl)” Teotihuacán. Foto: José Isabel Mauricio Vargas (ICQ Gnosis). Menciona el maestro Samael que las verdaderas civilizaciones han sido serpentinas, tal como la que se desarrolló en Teotihuacan, México, donde se encuentra el excepcional templo de las serpientes, el templo de Quetzalcóatl muestra la cabeza de la serpiente emplumada porque, de acuerdo con las leyendas, primero debía convertirse el ser humano en serpiente, para después ser devorada por el águila (símbolo del escudo mexicano). Similarmente en la India, los adeptos son llamados nagas, que significa serpientes. En el Popol Vuh maya, el ave y la serpiente figuran como creadores del Universo, Tepeu y Cocumatz envían un gavilán (espíritu universal de vida) al mar para buscar una serpiente (el fuego sagrado), con cuya sangre (principio de vida) amasan el maíz amarillo y blanco para formar la carne de los humanos. Las culturas serpentinas enseñaron que la serpiente pájaro tiene su templo en el corazón del ser humano, refiriéndose a que hay que cultivar el amor y el corazón tranquilo. Es necesario saber vivir la vida conyugal. Las peleas entre esposos son de Satán, el ego que quiere dañar a la serpiente pájaro, entonces es necesario comprender la necesidad de tolerar los defectos del cónyuge o de la cónyuge, porque nadie es perfecto, el trabajo psicológico en la pareja permitirá el desarrollo del amor para vencer las tentaciones, la pareja debe ser consciente de que el ego está en contra de la serpiente pájaro y por lo tanto promueve discusiones, alienta desacuerdos, genera luchas, porque al ego le interesa fortalecerse en su orgullo, egoísmo y generalmente el ser humano le da gusto al Satán, alejándose de la iniciación. El maestro Samael refiere que es una tontería dejar perder el trabajo psicológico para darle gusto a Satán, profanando el templo de la serpiente al pecar contra el amor. “La senda del matrimonio perfecto es sabiduría y amor”. El matrimonio debe cultivar la belleza y la música, la danza sagrada, tal como los egipcios e hindúes enseñaron a través del encantamiento de la serpiente con música. Susana Margarita Rodríguez Licea. Comisión eventos ICQ. Bibliografía: Matrimonio perfecto. Mensaje de navidad 1969-1970. Antropología gnóstica. Doctrina secreta de Anáhuac.

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