lunes, 28 de junio de 2021

PISCIS

Piscis Imagen: John Bevis – Piscis. 1750. 18 de febrero al 20 de marzo. Rige: Los pies. Metal: platino y estaño. Piedra: amatista. Perfume: Tomillo. Planta: maguey y plátano falso. Flor: violeta. Planeta: Neptuno. Color: violeta. Elemento: agua. Palabra clave. Dignidad. Día: jueves. Regente: Rasamosa y Uacabiel. El V. M. Samael Aun Weor confeccionó el curso zodiacal para encarnar sin límites los aspectos del Nirvana y retomando ese fundamento, se han explicado algunos elementos en esta revista para introducirnos más en esa obra. Piscis está gobernado por Neptuno y Júpiter, es maravilloso comprender que la influencia de Neptuno en la alta magia y de Júpiter, como la presencia del Ser nos lleva a la mística trascendental. Y, ¿Cómo es que esos aspectos del Nirvana podemos vivirlos o encarnarlos?, aprendiendo a estar en presencia constante con el Ser, a cada momento, la clave de SOL (Sujeto, objeto, lugar) es fundamental como práctica para dejar de estar identificados con el ego y el mundo y así vivir en este mundo desde el Ser. Entonces, si nosotros vamos a trabajar, a hacer deporte, a vivir nuestro día normal, será conveniente, realizarlo desde el Ser. La filosofía Zen dice: “Si vas a comer, come”, “Si vas a caminar, camina”, es decir, estar consciente y no actuar desde el yo, desde el ego. Para acercarnos más a nuestro Ser podemos utilizar el mantram: Om Mani Padme Jum, se pronuncia esotéricamente así: Om Masi Padme Yom, alargando el sonido de cada letra y en forma silabeando. El significado de este mantram es “Oh, mi Dios en mí”. Puede vocalizarse en meditación profunda, adorando al íntimo. El íntimo es en esencia el alma de nuestro Padre, encarnado en nosotros, nuestra divina individualidad en la cual ocupamos absorbernos para entrar en esa infinita e indescriptible felicidad del Nirvana, donde ya no hay penas, ni lágrimas ni dolor. Esto implica que, si hay alguna pena en este mundo y si comulgamos con nuestro Ser, esa pena puede desaparecer o las personas por lo general, viven en el dolor en el recuerdo tortuoso de lo correcto, de lo incorrecto, lo educado, lo no educado, juicios, teorías, corrientes filosóficas y al final de todo, continúan en el dolor, por eso mismo al comulgar con su chispa divina, su Íntimo, en ese instante se puede liberar y encarnar la felicidad. El Nirvana es un mundo de felicidad más allá del amor, más allá de las definiciones; ahí se comulga con el Glorian, que es un hálito, para sí mismo, profundamente ignoto, nuestro Glorian es un hálito del absoluto y nosotros somos una proyección del Glorian o sea, una chispa monádica que deviene del Nirvana y ahí es a donde hay que regresar, pero que no es un lugar, sino es una presencia misma aquí y ahora, la cual se manifiesta en los diferentes aspectos de la naturaleza, el Nirvana se desglosa en los siete rayos siderales relacionados con los siete planetas principales y esas almas encarnadas, por ejemplo, de Sachariel y Júpiter en el estaño de la Tierra; la de Uriel y Venus, en el cobre, etc., así el alma evolucionado del metal al vegetal, así corresponde, del vegetal al animal así cambia; del animal al humano continúa y del humano al angélico es asombroso. Llegará un momento en el desenvolvimiento de la vida en el que las chispas o mónadas, convertidas en llamas, regresen a sus padres y sus padres al logos inmanifestado, para sumergirse en la dicha sin límites del Absoluto, donde ni remotamente hay lágrimas ni dolor, donde todos somos uno, donde todos somos Dios, lo innominado, aquello, aquello, aquello… La práctica del Padre Nuestro es la oración que nos enseñó nuestro Señor, el Cristo. Se realiza en meditación profunda adorando a esa estrella inefable de la cual salió nuestro Íntimo, así aprendemos a hablar con nuestro Padre que está en secreto. Tú puedes desarrollar a tu piscis interior, pero recuerda, como dijo Isbener Aldane: “Levanto mis ojos hacia las estrellas, de las cuales me ha de llegar el auxilio, pero yo siempre sigo la estrella que guía mi interior”; y si meditas en tu Ser, que es tu guía interior, desarrollaréis tu piscis interior. Esa arpa musical que es tu cuerpo, puedes hacerla vibrar con la energía del océano de piscis, esta práctica hará resplandecer esas facultades vocalizando el sonido de las siete vocales así: Iiiiiiiiiiiiii. Eeeeeeeee. Ooooooooo. Uuuuuuuuu. Aaaaaaaaa. Mmmmmm. Sssssssss. Se debe llevar el sonido de cada una de las siete vocales de la cabeza hasta los pies, dice el maestro Huiracocha, que una hora de vocalización diaria vale más que leer un millar de libros de teosofía oriental. Piscis influye sobre los ´pies, que son los cedazos por donde ascienden las fuerzas del genio de la Tierra. En las líneas de los pies están escritas nuestras pasadas reencarnaciones y la encarnación del lavatorio de pies hecha por el divino redentor del mundo, significa que él, el divino cordero, ha venido a lavarnos con su sangre, de todas nuestras culpas pasadas. Los piscianos son de naturaleza dual, difíciles de comprender, sensitivos, intuitivos, muy profundos, con disposición para el ocultismo. El pisciano de tipo superior tiene voluntad inquebrantable, está separado de las vanidades del mundo, es casto en forma absoluta. En el pisciano de tipo inferior predomina la lujuria, alcoholismo, orgullo y glotonería. El peligro de los Piscis. Enviado por: Instructor Ismael Moreno Luna. Imagen: John Bevis – Piscis. 1750. “Escrito está con carbones encendidos en el libro de la Vida, que todo aquél que logre la eliminación total del ego puede llegar a cambiar de signo y de sus influencias a voluntad”. Samael Aun Weor

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